sobre farc y delitos de lesa humanidad


bogotá, 3 de noviembre de 2014





​Me han preguntado tanto sobre el tema durante el fin de semana, lo mejor es responder a todos, así:

Resulta sorpresivo que las Farc el día viernes 31 de octubre, anuncien que reconocen sus víctimas civiles y mencionen que no era su objetivo, pero que asumen su responsabilidad; sin embargo, más sorpresivo es que al día siguiente salgan diciendo que no han cometido delitos de lesa humanidad.

No sobra recordar la definición de Crimen contra la humanidad o crimen de lesa humanidad: “recogida en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional comprende las conductas tipificados como asesinato, exterminio, deportación o desplazamiento forzado, tortura, violación, prostitución forzada, encarcelación o persecución por motivos políticos, religiosos, ideológicos, raciales, étnicos, de orientación sexual, u otros como desaparición forzada y secuestro, entre otros, o cualquier acto inhumano que cause graves sufrimientos o atente contra la salud mental o física de quien los sufre, siempre que esas conductas se cometan como parte de un ataque generalizado o sistemático contra su población civil y con conocimiento de dicho ataque. Estos actos también se denominan de lesa humanidad, puesto que afecta la humanidad en su conjunto”.

En Colombia existen hoy más de cien mil personas desaparecidas. En los últimos 40 años hubo al menos 40.000 secuestros, de los cuales se estiman que el 67% son de responsabilidad de las Farc; ni que decir de otros crímines atroces como asesinato, masacres, reclutamiento, etc.

​Parece ser que están confabulados las Farc y el Fiscal, en que tendremos que pasarnos estos sapos. Para el fiscal no hay víctimas, ya propuso cerrar todos los expedientes. Habrá que cerrar la fiscalía también por sustracción de materia. Será que a cambio no podremos exigir a las Farc que entreguen las armas de manera inmediata, que cesen estas prácticas, que entreguen a los secuestrados que aún tienen, ¡basta ya por fin de todo lo anterior!  A las Farc hay que exigirles que dejen la soberbia, la ironía, la mentira y el cinismo. Más valdría que permanezcan callados. Ni que decir que se les ocurra pedir perdón y un acto de contricción.