señor director del diario el tiempo


bogotá, lunes 4 de noviembre de 2014



Me refiero a su editorial del 3 de noviembre de 2014 titulado: “No es el momento”


Tal editorial se refiere al proyecto de Acto Legislativo que presenté en la Comisión Primera, junto con el Representante también liberal Juan Carlos Lozada, y que ha contado con el apoyo de muchos de nuestros colegas, la cual efectivamente fue aprobada en primer debate el día martes, 28 de octubre de 2014, de la semana anterior y que permitiría que los Alcaldes Locales de la Capital de la República sean elegidos directamente por voto popular. 

De superar los siete debates que restan para lograr la reforma a la Constitución Nacional; Bogotá tendría una reforma de gran impacto para lograr convertirse en una ciudad moderna, en términos de profundización de la descentralización, del fortalecimiento del sistema estrictamente democrático, pero más aún, se abrirá un espacio transparente que permitirá a la ciudadanía ejercer un control de rendición de cuentas apropiado para que los recursos actuales que les llegan  no se diluyan en proyectos sin ningún impacto en la comunidad.

Preocupa al editorialista el supuesto que las localidades que no son tan “ricas” no recibirían recursos suficientes. La realidad es que hoy se les trasladan a las 20 localidades casi el 13% de los recursos del presupuesto de la ciudad, y de efectuarse además la reforma al Estatuto Orgánico, del cual también soy ponente, se les pasarían al menos el 20% de los recursos, según su población y las necesidades básicas insatisfechas.

De manera que bajo esta óptica no habría que tener esa preocupación. El otro tema que preocupa al editorialista es la falta de cohesión social que hoy se presenta, pero la realidad, es que la cohesión se construye justamente a través del involucramiento de las comunidades en las decisiones que los afectan en temas tan vitales para ellas como la seguridad, la educación, la atención en salud, incluso la malla vial, el ambiente y el manejo del espacio público.

Experiencias positivas como la de Santiago de Chile, Lima y Madrid, nos muestran que efectivamente a mayor participación, mejor ciudad, más linda, más organizada, más limpia, más segura. No sobra recordar que muchas de nuestras localidades son más grandes que Cartagena, Neiva, Ibagué, Villavicencio, por nombrar solo algunas ciudades capitales de departamento, como las localidades de Suba, Kennedy, entre otras, con poblaciones superiores al millón (1.300.000) habitantes.

Dentro de diez años no nos podremos arrepentir de no haber efectuado la reforma que necesitaba nuestra ciudad. Justamente si queremos calidad de vida, es que requerimos la reforma para nuestros ciudadanos. Preferimos trabajar ahora para sacar adelante esta reforma, porque para eso nos han elegido, para que resolvamos los problemas actuales de la ciudad, pues lo que tenemos hoy es una ciudad descuadernada, con prácticas corruptas en sus localidades, insegura, con proyectos ineficaces, estancada.

Del Señor Director,  ​

​Clara Rojas
​Representante a la Cámara por Bogotá