[1] Comparar Steinem, Gloria. “Who is gloria” http://www.gloriasteinem.com/who-is-gloria/. 2010G

¿Por qué un Ministerio para la Mujer?

Por: Clara Rojas

Representante a la Cámara por Bogotá

Partido Liberal


¿Por qué un Ministerio para la Mujer? Siempre me ha interesado la idea de que las mujeres tengan una institución que vele por sus derechos y les brinde todas las herramientas necesarias  para alcanzar la equidad de género.

Parece increíble que en el siglo XXI la lucha por los derechos de las niñas y mujeres siga siendo noticia y un evento desconcertante. En un mundo ideal, la población femenina gozaría efectivamente de sus derechos y las diferencias de género no serían una realidad, por el contrario,  la igualdad sería el principio rector de la sociedad.


No obstante, desde hace dos siglos, aproximadamente, diferentes mujeres y comunidades han emprendido una lucha por conquistar la igualdad y vencer esos paradigmas que detienen la equidad.


Ha sido un camino en el que no sólo se han derrotado dogmas equivocados sobre lo que significa ser  mujer, sino que se ha demostrado que las mujeres estamos al lado del hombre para luchar por un  mundo más humano.


Es importante resaltar que Colombia cuenta con un robusto marco legislativo que propende por defender los derechos de las mujeres, sino que se cuenta con una política pública de género (Conpes 161 de 2013) que compromete a 34 entidades del país para poner el tema de la mujer en el centro de todos los asuntos del Estado. No obstante, esto no es suficiente.


Por ejemplo, en el tema de violencia, el reciente informe de Medicina Legal afirma que 637 mujeres han muerto de forma violenta en lo que va corrido de 2014, de esta cifra  83 casos están relacionados  con discriminación de género. Sin embargo, esto no es todo.


En el tema laboral las brechas entre hombres y mujeres son aún muy amplias: de acuerdo con el Ministerio del Trabajo, la inequidad salarial de las mujeres respecto a la de los hombres es cercana  al 21%.


En materia de educación y salud sexual reproductiva, la Encuesta Nacional de Deserción Escolar señala que 54.9% de las niñas dejan la escuela, debido a que se convertirán en madres.


Además, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Colombia (PNUD), manifestó que las mujeres cabeza de familia enfrentan mayor situación de pobreza que los hogares encabezados por  un hombre, hecho que se ve más claro en las zonas rurales del país. Además, En Colombia el 42% de las mujeres trabaja por cuenta propia, esto quiere decir que de cada 10 mujeres solo 3 tienen cobertura en materia de pensión y cesantías.


En el tema de participación política hay dificultades. En nuestra corporación el tema de la equidad continúa siendo rezagado. En las últimas elecciones para el Congreso si bien aumentó la participación  política, solo 32 mujeres fueron elegidas para ocupar una curul en la Cámara de Representantes y otras  24 están en el Senado, es decir que 20% del Congreso es femenino.


La pregunta que surge ante esta realidad es: ¿Cómo superar el abismo que existe entre la normativa  vigente y el goce efectivo de los derechos de las mujeres en Colombia? Si bien la respuesta absoluta no existe, uno de los caminos que han recorrido diferentes países y que ha recomendado Naciones Unidas en varias oportunidades, es la creación de una institución de alto mando ejecutivo con todas las herramientas necesarias para crear, proteger y vigilar las políticas de la mujer. En otras palabras, un ministerio de la mujer resulta una de las vías más eficaces para superar la discriminación.


Al empoderar a las mujeres desde un ministerio, se coloca la equidad de género como punto fundamental dentro de la agenda del Estado y así mismo, visibiliza a la población femenina en todas sus circunstancias y situaciones, lo cual repercute en el 51% de la población colombiana. Además,  está demostrado por entidades como el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que invertir en las mujeres es invertir en toda la población, ya que estas generalmente, redistribuyen la riqueza a la que acceden en nuevos beneficios.


Por otro lado, la creación de un ministerio de la mujer no es algo extraño en el mundo. Seis países en Suramérica, incluyendo Chile, Paraguay y Bolivia tienen instituciones de este tipo dentro de la estructura de gobierno y democracias como España, también le han apostado a este tipo de iniciativas con el fin de derribar de manera real la desigualdad. Y para hacerlo, no solo se necesita el aparato administrativo, una institución así necesita del presupuesto suficiente  para que pueda desarrollar su trabajo de la mejor manera posible.


Para finalizar, como dijo Gloria Steinem, una aclamada escritora, activista y periodista americana,  "sin saltos de la imaginación, o soñando, perdemos la emoción de la posibilidad. Soñar, al fin y al cabo, es una forma de planificar" [1].